Mejillones



Los mejillones deben ser frescos, si no los vamos a consumir en el mismo día los debemos dejar en un recipiente con agua fría, cambiando el agua cada seis horas aproximadamente.
Cuando los vayamos a consumir los lavamos, escurrimos, les quitamos todas las barbas y los ponemos en una olla lo suficientemente grande como para que quepan una vez abiertos, con medio vaso de agua, unas hojas de laurel y sal, tapamos la olla y ponemos a fuego fuerte. Abrirán con el vapor más o menos en tres minutos después de empezar a hervir, y cuando estén abiertos se retiran con una espumadera. Dejamos enfriar y reservamos en un plato. El agua de cocción no se tira, se cuela y reserva para utilizar en un arroz o sopa de pescado.
Para comer se pueden presentar los mejillones con o sin concha.
Los mejillones se pueden preparar de muchas formas pero así solos al vapor con limón están deliciosos.
También están muy ricos al vapor añadiéndoles por encima salsa mayonesa  o una vinagreta.